El turco, una lengua europea

No tengo intención de entrar en la estéril discusión sobre si Turquía forma parte o no de Europa. Desde el punto de vista de la geografía física sólo existe un continente, de modo que la delimitación entre Europa y Asia es algo puramente convencional. Pero además este debate es estéril porque conduce inevitablemente a aceptar los postulados simplistas del llamado “choque de civilizaciones”. En la mayor parte de los casos, al abordar este tema, lo que se discute en realidad es la pertinencia de que Turquía ingrese o no en la Unión Europea. El debate expresado en estos términos sí me parece realmente productivo y necesario, aunque no pienso abordarlo en este blog. Ahora tan sólo quiero recordar que a todos los efectos la lengua turca se puede considerar también una lengua europea.

Mucha gente entiende que las lenguas propiamente europeas son las indoeuropeas. Sólo las lenguas urálicas y el euskera constituirían una excepción. Pero ni las lenguas indoeuropeas son solamente europeas, ni la lista de lenguas europeas se acaba con ellas. El maltés, lengua semítica, es también una lengua europea, incluso oficial en la UE. Y si atendemos a la mayor parte de las convenciones de los geógrafos, incluida la que emplea la prestigiosa National Geographic Society, la familia túrquica también es europea. En ella se incluirían el kazajo (4% de la población de Kazajistán vive en la parte europea del país), el tártaro del Volga y el de Crimea, el azerí y las otras lenguas túrquicas del Cáucaso que ya vimos en otra ocasión.

Casa del barrio caraíta de Trakai, Lituania

Y también habría que contar al karaim, una lengua túrquica que puede ser comprendida con cierta facilidad por cualquier turco moderno (como se puede ver en este vídeo), hablada en Lituania desde el s.XIV por una pequeña comunidad que, para sorpresa de muchos por tratarse de un pueblo túrquico, profesa la religión judía.

Un poco más al sur, sobre todo en Moldavia y Ucrania, viven unos 250.000 gagauzos. Su lengua también es túrquica, todavía más próxima al turco de Turquía (aquí vemos a un reportero turco en Gagauzia), y son tradicionalmente cristianos ortodoxos.

Y sobre la lengua turca propiamente dicha, no incluiremos aquí a la diáspora turca reciente, a esos millones de turcos que tras la Segunda Guerra Mundial emigraron a los países más prósperos de Europa occidental (al menos 2,5 millones de personas de origen turco en Alemania, medio millón en Francia, otro medio millón de turcos y turcochipriotas en el Reino Unido, casi 400.000 en Holanda, 350.000 en Austria, cerca de 200.000 en Bélgica, 120.000 en Suiza, 100.000 en Suecia y 70.000 en Dinamarca). Solamente nos referiremos a comunidades importantes de hablantes de turco asentadas y arraigadas en territorio europeo desde hace cientos de años, cuyos miembros son ciudadanos de pleno derecho en los estados en que se encuentran, desde el origen mismo de estos.

Ruinas de Çimpe, primera fortaleza otomana en territorio europeo

Para saber cuáles fueron las primeras comunidades de turcohablantes asentadas en Europa nos tenemos que remontar a la boda, en 1345, del soberano otomano Orhan I con Teodora, la hija del emperador bizantino Juan VI Cantacuceno, quien deseaba contar con el apoyo otomano en la guerra que le enfrentaba a los partidarios de Juan V Paleólogo. En pago por la ayuda prestada, Juan VI no sólo entregó a su propia hija en matrimonio, sino que permitió a los otomanos tomar la península de Galípoli, que inmediatamente fue repoblada con turcos anatolios. Sería el primer asentamiento de turcos en territorio europeo, aunque según otros datos no demasiado claros, podría haber habido turcos asentados en el norte de la actual Bulgaria ya desde finales del s.XIII.

En cualquier caso ya antes de que terminase el s.XIV (antes por tanto de la conquista de Constantinopla) los otomanos tenían bajo su dominio las ciudades más importantes del sureste europeo: Tesalónica, Filipópolis (Plovdiv) y Adrianópolis (Edirne), que convirtieron en su capital en 1362; y se dedicaban a repoblar muchos de estos lugares con turcos anatolios o de otros orígenes (por ejemplo tártaros de Crimea y turcomanos que huían del avance de Tamerlán) como parte de su estrategia imperial. Según el historiador bizantino Ducas, a principios del s.XV había más turcos en Europa que en Anatolia.

Alumnos en una escuela turca de Sarajevo

Hoy en día residen casi diez millones de personas en Tracia Oriental (la parte europea de Turquía) y la presencia de turcos en los Balcanes, a pesar de que lleva los últimos 150 años en retroceso, ha continuado ininterrumpidamente hasta la actualidad.

Por ejemplo, en Bosnia y Herzegovina, aunque los datos no están claros, se estima que viven unos 50.000 turcos. También en Kosovo hay una relevante población turcófona. De hecho, en la ciudad de Prizren el turco es lengua oficial.

Señales trilingües (albanés – serbio – turco) en Prizren, Kosovo

En Macedonia, el censo de 2002 arrojaba unos 77.000 turcos viviendo en el país, sin embargo, otros estudios apuntan a que esa cifra puede ser significativamente superior. En cualquier caso se trata de una minoría muy relevante, que puede llegar al 5% de la población total. Existen escuelas turcas por todo el país, donde los alumnos reciben un mínimo de cuatro años de su educación en turco. Además el 21 de diciembre se celebra el “Día de la educación en lengua turca”, que es festivo para la comunidad turca del país, una comunidad que cuenta asimismo con diversas cadenas de televisión y radio, y la radio pública macedonia, que emite diariamente 30 minutos en lengua turca (aparte de otras lenguas minoritarias del país).

Cartel de un concierto en la celebración del “Día de la educación en lengua turca” en Skopje

Sin embargo es en países de la Unión Europea donde encontramos las comunidades más importantes de turcos europeos. En Rumania, de acuerdo con el censo de 2002, viven unos 32.000 turco-rumanos, sobre todo en la región de Dobrogea.

En Grecia hay casi 100.000 personas cuya lengua materna es el turco. Son ciudadanos griegos de pleno derecho, descendientes de los pobladores otomanos, y los únicos exentos del intercambio de población turco-griega acordado en Lausana (en el caso de los turcos de Rodas debido a que la isla pertenecía en 1923 al reino de Italia). Aunque el estado heleno es muy reticente a reconocer la existencia de una minoría turca (desdeña el elemento étnico y prefiere hablar en cambio de “griegos musulmanes”), la lengua turca goza de una relativa oficialidad en Tracia Occidental, con casi 8.000 alumnos estudiando en las escuelas primaria y secundaria turcas, posibilidad de emplear el turco en los tribunales, periódicos y una rica actividad asociativa y política.

Busto de Atatürk en el centro de Bucarest

También hablantes de turco, son los llamados “karamanlides“, que tradicionalmente residían en Anatolia Central y que a pesar de su lengua (y a causa de su religión cristiana ortodoxa) fueron obligados a emigrar a Grecia en 1923 como consecuencia del Tratado de Lausana. En nada se diferencia su lengua del turco actual de Turquía, salvo en que tradicionalmente han empleado el alfabeto griego para escribirlo.

Aún más importante es el porcentaje de turcos en Bulgaria. De acuerdo con las cifras del censo de 2011, casi 605.582 personas declaran tener el turco como lengua materna, lo cual supone el 9,1% de la población búlgara. La historia de los turcos en Bulgaria es una historia agitada, marcada por la represión y la marginación de la comunidad. En 2010 la Comisión de Derechos Humanos del parlamento búlgaro condenó la política de asimilación del régimen anterior como una forma de limpieza étnica. Actualmente la situación es bien distinta, si bien el turco no goza de oficialidad. En la educación, aunque no existan escuelas turcas como en otros países, el turco se puede estudiar como lengua extranjera en 520 escuelas. Asimismo, la televisión y la radio nacional búlgara emiten diariamente programas en turco en las regiones donde se habla.

Pero es que además, aunque esto sorprenda a muchos, el turco es una lengua oficial en la Unión Europea (nótese que digo en y no de la UE). El artículo 3 de la constitución de 1960, vigente en la República de Chipre, proclama al griego y al turco como las dos lenguas oficiales del país en pie de igualdad. No obstante en la práctica, debido a la peculiar situación surgida tras la invasión turca de la isla en 1974, el turco no es empleado por las administraciones chipriotas, quienes por tanto no han solicitado su inclusión entre las lenguas oficiales de la Unión Europea (único caso en toda la UE junto con el luxemburgués). Pero no hay que olvidar que los casi 300.000 turcochipriotas que viven en el norte de la isla son ciudadanos de la UE a todos los efectos.

Mezquita de Lala Mustafa Paşa en Famagusta, Chipre

Por tanto tenemos en la Unión Europea una minoría de bastante más de un millón de turcohablantes, europeos desde hace muchas generaciones, es decir, sin incluir a los emigrantes recientes. Como hemos visto, esta minoría incluye tanto a musulmanes como a cristianos ortodoxos de lengua turca. Tal vez debido a la fragmentación territorial de esta comunidad su lengua no goza de mayor protección o reconocimiento oficial, pero es de suponer que una eventual solución satisfactoria del conflicto chipriota se traduciría en un cambio del estatus del turco en el seno de las instituciones europeas y tal vez en los estados miembros donde se habla.

Más información

Crossing the Aegean, an appraisal of the 1923 compulsory population exchange, Renée Hirschon, 2003

Destroying Ethnic Identity, The Turks of Greece, Lois Whitman, 1990.

Bulgaristan Türkleri, Bilal N. Şimşir, 1985.

Les turcs de Bulgarie, Alexandre Popovic, 1986

Turks of Bulgaria: Assimilation policy and linguistic oppression, Tuncer Can y Martin Stilyanov Todorov, 2004.

Turkish in Bulgaria, Euromosaic Study, Comisión Europea, 2011.

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6 respuestas a El turco, una lengua europea

  1. Josephina Finnes dijo:

    very interesting and excellent documented

  2. Excelente artículo, mi pregunta es si en todas estas comunidades adoptaron el alfabeto turco moderno? porque entiendo que como comunidades siguieron una evolución diferente al estar integradas en otro país y teniendo en cuenta que el cambio de alfabeto fue posterior al imperio otomano, pues me ha entrado la duda… graciñas

    • kapshagai dijo:

      Gracias Miguel Ángel. Pues el alfabeto latino se empezó a utilizar en los Balcanes casi desde el primer momento, aunque durante bastante tiempo hubo disputas entre los sectores kemalistas y los más conservadores, que siguieron publicando sus periódicos en otomano (muchas veces, como en Bulgaria, con cierto apoyo estatal). Esporádicamente en algunos lugares se empleó una versión adaptada del alfabeto cirílico. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial la adopción del nuevo alfabeto ya fue generalizada e irreversible. En Bulgaria por ejemplo recibió sanción oficial en 1948.

  3. Pingback: Curso de Turco — Lección 1: Lengua turca | Planeta Estambul

  4. Es impresionante en todos los aspectos todos los estudios que has realizado. …..

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