Planos antiguos de Estambul IV

Si anteriormente habíamos visto varios planos insertos en la tradición cartográfica europea, veamos ahora el plano otomano más antiguo que se conoce, el de Matrakçı Nasuh, que ya mencionamos en la primera entrada de este blog.

Figura en un manuscrito de 1538 del que se conserva tan sólo una copia ricamente iluminada con miniaturas topográficas, y que se conoce comúnmente como Mecmu -i Menâzil (“Recopilación de las etapas”). Se refiere a las etapas de la campaña militar que emprendió el sultán Solimán el Magnífico contra el imperio safávida en tierras de Irak e Irán.

El autor del texto y de las ilustraciones, Matrakçı Nasuh, fue un humanista de la corte otomana, a quien se deben también varios tratados de matemáticas, de historia y de técnica militar. Las ilustraciones del manuscrito representan las ciudades y lugares donde acampaba el ejército en su marcha, así como algunos santuarios que visitó el sultán, sin que sorprendentemente haya ninguna escena de batallas. En general todas beben del estilo de las miniaturas persas, especialmente en el colorido y en la inclusión de determinados elementos tópicos, como los árboles florecientes.

El plano de Estambul ocupa dos páginas enteras del manuscrito. En la página de la izquierda aparecen representados los suburbios de Gálata, Eyüp y Üsküdar, así como el Bósforo y el Cuerno de Oro. La página de la derecha aparece casi completamente ocupada por la península histórica y el mar de Mármara.

Se sabe que Matrakçı Nasuh conocía el plano de Buondelmonti, aunque no podemos estar seguros de que conociese el de Vavassore, que incluso pudo haber sido elaborado con posterioridad. En cualquier caso su obra es completamente original en muchos aspectos, pues, como veremos, juega con muchas técnicas representativas distintas para enfatizar determinados contenidos.

Lo primero que llama la atención son los diferentes puntos de vista escogidos para representar las distintas poblaciones. Los edificios de la península histórica, Eyüp y Üskudar aparecen orientados hacia el oeste (parte baja de la página), mientras que los de Gálata aparecen orientados hacia el sur (parte derecha de la página). Esta disparidad no parece casual. Gálata aparece representada como vista desde Estambul, lo cual la sitúa simbólicamente en un plano subordinado a ésta. Recordemos que Gálata era la colonia genovesa en la ciudad, y estaba poblada en su mayoría por no musulmanes.

También hay disparidad en la representación de los propios edificios: los hay que están caracterizados por su fachada, como Santa Sofía o la mezquita de Fatih; y otros por su planta, como el Gran Bazar, o el palacio de Topkapı. Esta peculiaridad permite reconocer muchos detalles de las construcciones.

Detalle de Gálata y Üsküdar

Además de ello, Matrakçı Nasuh emplea ciertas distorsiones en la representación de las superficies. Gálata aparece más grande de lo que era en realidad, pero sobre todo llama la atención que la península histórica no presenta su característica forma triangular (que se había convertido un tópico en las descripciones medievales de la ciudad), algo que se puede deber al poco espacio disponible en la página y al hecho de que la punta del Serrallo concentraba la mayor parte de los monumentos que se querían representar. Iffet Orbay, tras estudiar detenidamente el plano, apunta a que Matrakçı Nasuh se sirvió de esta distorsión para dar una visión idealizada de la ciudad en la que no había espacios sin urbanizar. Se sabe que hasta principios del s.XVII grandes áreas adyacentes a la muralla terrestre seguían estando muy poco pobladas, y que había extensos solares libres. Matrakçı Nasuh habría “comprimido” toda esta zona para dar la imagen de que Estambul era una ciudad “completa”, plenamente urbanizada y compacta. Esto no está reñido con el hecho de que en el plano aparezcan numerosos jardines y huertos, ya que en la concepción urbanística de los primeros sultanes los jardines eran un signo de grandeza y prosperidad.

Distorsión de la superficie en el plano de Matrakçı Nasuh (dcha) comparado con el plano real de la ciudad (izda)

El plano presenta por otra parte diversos ejes de simetría. Uno horizontal parte de la torre de Gálata y corta la ciudad en dos. El otro, vertical, va de Santa Sofía a la mezquita Fatih, los dos templos más importantes de la época de Mehmet el Conquistador, y los más representativos de la silueta de la ciudad en la época teniendo en cuenta que aún no se había construido la mezquita de Süleymaniye. Los dos ejes se unen en el llamado Palacio Viejo, considerado en aquel entonces el centro de la ciudad y que estaba en el solar que hoy ocupa la Universidad de Estambul. El eje vertical sugiere además el trazado de Divan Yolu, la calle más importante de la ciudad, la antigua Mese de la ciudad bizantina, aunque la calle no está representada como tal.

Detalle del Hipódromo

En el plano se identifican con claridad gran parte de los edificios, algunos de ellos hoy desaparecidos. En primer lugar numerosos elementos antiguos heredados de la época bizantina: el Hipódromo, en el que se distingue la columna de las serpientes, la iglesia de Santa Irene, las columnas de Constantino, Arcadio y Marciano, el acueducto de Valente, los puertos Sofiano y Eleuterio, el monasterio de san Juan de Studion o el palacio de las Blachernas. También algunas iglesias convertidas en mezquitas, como Santa Sofía, con los dos minaretes que tenía en la época, Theotokos Kyriotissa (Kalenderhane) o San Sergio y San Baco (Küçük Aya Sofya).

De los elementos de época otomana sobresale el palacio de Topkapı con sus tres patios, el Gran Bazar, el palacio de Ibrahim Paşa junto al Hipódromo, el Palacio Viejo, la fortaleza de las Siete Torres (Yedikule), que aparece con unas extrañas cúpulas, así como diversas mezquitas, la de Fatih, la de Firuz Ağa o la de Beyazid, que está representada con todo lujo de detalle.

Detalle de la mezquita de Beyazid

Algunos elementos presentan un tamaño desproporcionado que llama la atención. Es el caso del namazgâh (recinto de oración) de Hasan Efendi, algo que se explica por tratarse de un notable de la corte otomana de la época cuyo poder interesaba poner de relieve.

La zona de Gálata aparece dividida en tres sectores con gran densidad urbana, en los que se distinguen varias iglesias, todo ello presidido por la gran torre de Gálata. Fuera de sus murallas aparecen representados los astilleros de Kasimpaşa y el arsenal (Tophane) con todos sus hangares perfectamente alineados, así como una mezquita y un pozo con un torno giratorio. Se trata del Pozo de la Cadena (Zincirli Kuyu), que da nombre a un barrio actual.

En la zona de Üsküdar aparece un bazar, una plaza, un embarcadero y la torre de la Doncella (Kız Kulesi), pero ninguna mezquita, y en la zona de Eyüp tan sólo dos mezquitas, aunque esa parte del manuscrito está dañada. Tal vez se trataba de enfatizar el carácter comercial y estratégico de Üsküdar, puerta de Estambul desde el mar Negro, y el carácter religioso y espiritual de Eyüp, lugar que toma su nombre de Abu Ayyub al-Ansari, abanderado de Mahoma caído en un sitio de la ciudad, y cuya tumba aún se venera en la zona.

El plano también presenta elementos estandarizados. Por ejemplo, se emplea el gris para los edificios de piedra y el blanco o amarillo para los de ladrillo; si bien algunos edificios aparecen “maquillados”. Es el caso de la mezquita llamada Küçük Aya Sofya, que a pesar de estar construida en ladrillo aparece pintada de gris, tal vez por considerar el ladrillo un material indigno de una mezquita.

Detalle del arsenal de Tophane

Además algunos edificios de menor importancia presentan formas convencionales. Por ejemplo, los baños aparecen siempre representados como pequeñas estructuras con dos cúpulas, independientemente del aspecto que tuvieran en la realidad. Una de las convenciones más extrañas es la de ciertos edificios bizantinos, como la iglesia de santa Irene, que presenta unas cúpulas de tipo ruso que no existían en la realidad, tal vez escogidas como un elemento que pudiese diferenciarla claramente de una mezquita.

En resumen, se puede afirmar que lo que más interesaba a Matrakçı Nasuh era ofrecer la imagen de una ciudad perfecta, vetusta y venerable, que además había sido embellecida gracias a la construcción de numerosos edificios públicos monumentales tras la conquista otomana. Su propósito era enumerar todos esos monumentos mediante representaciones que los identificasen, aunque para ello tuviera que sacrificar en parte el rigor cartográfico. Por lo menos para nuestros ojos modernos no cabe duda de que la belleza del resultado justifica con creces ese sacrificio.

Bibliografía  

– Denny, Walter B «A Sixteenth-Century Architectural Plan of Istanbul». Ars Orientalis Vol. 8, (1970), pp. 49-63
– Gabriel, Albert. «Etapes d’une campagne dans les deux Irak d’après un manuscrit turc du XVIe siècle». Syria 9, no. 4 (1928): 328–349.
– Orbay, İffet. Istanbul Viewed: The Representation of the City in Ottoman Maps of the Sixteenth and Seventeenth Centuries. Massachusetts Institute of Technology, Department of Architecture, 2001.

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Ver también Planos antiguos de Estambul I, Planos antiguos de Estambul II y Planos antiguos de Estambul III

Esta entrada fue publicada en Estambul, Imperio Otomano. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Planos antiguos de Estambul IV

  1. Reyhan dijo:

    No quiero dejar de recomendar, aunque no trate de mapas, el fantástico libro de Shirine Hamadeh “The City’s Pleasures: Istanbul in the Eighteenth Century”, un estudio de la arquitectura del siglo XVIII basándose en documentos de la época incluyendo relatos de viajeros, poesía de diván e inscripciones monumentales.

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